Ostrum empezó con un padre que nunca estaba en casa.
Antes de Ostrum, nuestro fundador Leonardo repartía comida para mascotas. Salía de casa antes del amanecer y volvía cuando su hijo pequeño ya dormía. Algunas semanas casi no lo veía despierto.
Así que empezó a pensar: ¿y si las personas por las que trabajas pudieran ir contigo? No en un móvil en el bolsillo, sino ahí, en tu muñeca, cada vez que miras la hora.
Ese es el reloj con foto. Una foto, impresa en la esfera. Para el camionero, la enfermera del turno de noche, el padre que hace dobles turnos, el abuelo que lo tiene todo. Cada vez que mira la hora, ve por quién lo hace todo.
— Leonardo, fundador







